Pastores de ovejas

Vias Pecuarias : Ley 3/1995

 

 

Al pueblo de CASTRO DEL CONDADO, se le conoció anteriormente como Castro Esquilón figurando con este nombre en distintos documentos históricos como: Diccionario geográfico Madoz de 1847, Diccionario Universal de la Lengua Castellana de 1876, Diccionario Estadístico de España de 1882 etc. Recibió este nombre posiblemente porque al pasar por el pueblo el camino real de Asturias y las cañadas generales de la Mesta, indicaría que fue un lugar especializado en la esquila o corte de las lanas de las ovejas.

La cañada pasaba por el centro del pueblo, por la calle Real y hasta los años sesenta era habitual todos los años el paso de las “merinas”. Actualmente es un hecho tan excepcional, que su paso es todo un “acontecimiento” en el lugar.

Rebaño de merinas pasando por Castro del Condado

 

LAS MERINAS : La raza merina es la principal de las que constituyeron la trashumancia . La oveja aborigen, autóctona , prehistorica y romana es la oveja churra, de vellón bermejo, que quedó sobreviviendo en los rebaños inmóviles que no hacían trashumancia.La oveja merina es mas tardía, se supone que apareció por el S XII. No se conoce el origen de su nombre. Puede derivar de merino o mayorino, juez real ,pero todo parece indicar que es una oveja importada por los moros y que procede del Atlas africano, de donde ya se importaban los moruecos en tiempos delos romanos, para mejorar la cabaña peninsular.Su nombre se encuentra emparentado con la tribu de los Beni-Merines que llegaron a España con los bereberes en la invasión almohade , en el S XII. Tambien muchos vocablos delléxico pastoril son de origen arabe: cabaña,ganado,morueco,zagal.rabadan,motril e incluso la palabra MESTA. La raza merina se hizo la protagonista de la cabaña española y la finura delas fibras der sus vellones acaparó el mercado internacional de la lana. En los caminos de la trshumancia cañadas y cordeles llevan el nombre añadido de "cañada o dordel de las merinas".

DESCRIPCION DE UNA CAÑADA . Este término significa camino de ganados. Era una vía pecuaria estable por donde circulaban y que con el tiempo adquirió personalidad jurídica. Algunos tramos probablemente son de origen prehistórico. Para el Diccionario de la real Academia se trataría de la “la vía para los rebaños trashumantes, que debía tener noventa varas de ancho”. La vía estaba limitada a esas medidas solamente cuando atraviesa tierras cultivadas. Cuando el desplazamiento discurre por zonas incultas o de monte, no existe tal acotamiento, es lo que Atkien (1947) denomina pastos alargados, y Marin Berruguete (1994), Cañadas abiertas . Algunos autores explican la formación de estos caminos por el avance hacia el Sur de la frontera castellana, en los siglos XII y XIII. Según Klein (1990), ya en el Fuero Juzgo se dedicaban algunos capítulos a estos caminos, pero no será hasta el S.XII, cuando reciban el nombre actual de Cañadas. La vigilancia de esas rutas corría a cargo del Entregador, oficial del Rey responsable de que los vecinos no roturaran o cerraran esos caminos.

Actualmente las Cañadas están reguladas por una ley de 23 de Marzo de 1995 y por el Código Civil, que en su artículo 570 define su anchura máxima: 75 metros la cañada, 37,50 el cordel y 20 metros la vereda. En el derecho antiguo castellano, las cañadas tenían una anchura de 90 varas, (75,22metros) 45 los cordeles, (37,61m) 25 las veredas, (20,31m) y menor y mas variable la colada, que corresponden con los metros indicados en la ley actual. Actualmente no conservan, por desgracia esa anchura, y en muchos kilómetros han desaparecido.

Durante el viaje trashumante, el ganado iba pastando en la cañada por eso tenían esta anchura, y debían cubrir todas las necesidades del viaje: descansar, esquilar, beber etc cuidando esa infraestructura primero el Concejo de la Mesta de Pastores y actualmente el Ministerio de Agricultura y de las Comunidades Autónomas. Las cañadas pueden considerarse literalmente como “ corredores naturales” manteniendo el paisaje original, modificado a través de los siglos a su alrededor por la agricultura y la industria humana.

Se denomina “real” por que el gremio estaba bajo el amparo del monarca indicando un ámbito de extensión superior al local. Las cañadas atravesaban cientos de kilómetros, asegurando el paso de merinos y otras especies trashumantes. Por ellas podían pasar cualquier tipo de ganado y las utilizaban tambien los ganaderos que vendían sus ganados lejos de los lugares de pasto.

En España según García Martín, atravesaban el antiguo reino de Castilla, ocho cañadas reales de norte a sur. Tres de ellas cruzaban León: 1. - La Cañada Real de la Plata o Vizana, que va desde las sierras occidentales de León y Zamora, hasta el norte de la provincia de Huelva. 2. - La Cañada Real Leonesa Occidental, que cruza desde el norte de León al sur de Badajoz, y es la que pasa por Castro. 3. - La Cañada Real Leonesa Oriental, desde el noreste de León y norte de Palencia, hasta Badajoz. Existe además una numerosa red de cañadas, veredas, cordeles y coladas que unen diferentes lugares de las sierras con las cañadas principales.

 

LA CAÑADA REAL LEONESA ORIENTAL- La mayoría de los pastores del noreste de León utilizaban la comarca de la Serena, al noreste de Badajoz como lugar de invernada. También utilizaban esta Cañada los pastores del norte de Palencia y sierras de Burgos y Santander Se utilizó esta Cañada hasta finales de los años cuarenta. Lo peculiar de ella es su trazado en zig-zag, va de norte a sur no en linea recta como la occidental sino en linea quebrada Se debía a que los pastores les interesaba asegurar el pasto para los rebaños no solo en las cañadas sino también en los montes, zonas comunales y eriales. Limitándonos al área que nos interesa, la Cañada procedente de Palencia, entra en León por el termino de Valcuende, continua por los términos y /o localidades de: Cegoñal, Soto de Valderrueda, Valderrueda, Prioro, Salio, Pedrosa del Rey, Riaño , Escaro, Buron, Liegos, Lario, Acebedo, Maraña, y Puerto de Tarna, desde donde se interna en Asturias.

En el termino de Izagre entra la Cañada Real de León, procedente de Mayorga, que avanza por los términos de Albires, Santas Martas, Mansilla de las Mulas, Puente Villarente, y sigue por Puente Castro, y león hacia la Magdalena.

En el Puente Villarente sale un cordel hacia Santibañez del Porma, Santa Olaja, Moral, San Cipriano del Condado, Villanueva del Condado, CASTRO DEL CONDADO , Barrillos Del Curueño, Gallegos del Curueño, Santa Colomba del C.La Mata del C.Pardesevil, Sopeña,del Curueño, La Canana del C., La Vecilla, Valdepiélago, Montuerto, Nocedo el Curueño, Tolibia de Abajo y puerto de Vegarada finalmente.

También desde León , desde el barrio de Santa Ana, , arranca de la Cañada Real de León,una servidumbre, que pasando por Puerta Obispo, atraviesa los términos de Villaobispo, Garbajosa, Villafeliz de la Sobarriba, Santa María del Monte y aquí EMPALMA CON EL CORDEL QUE PASA POR CASTRO DEL CONDADO, siguiendo entonces por Barrio de Nuestra Señora, Ambasaguas, Candanedo, Vegaquemada, Boñar, contactando con otros ramales hacia el Puerto de San Isidro.En Lillo salían ramales ,para Redipollos y Cofiñal.

Vemos pues que en la zona de Castro del Condado confluían dos ramales de la Cañada Real, lo que condicionó que su sobrenombre ( Esquilón) fuera determinado por la importancia que para el pueblo tubo el fenómeno de la Mesta.

LA Cañada LEONESA OCCIDENTAL.- Es una cañada mas rectilínea que la oriental no busca tanto los pastos del camino como los de Extremadura, Por eso va directamente hacia la meseta, aunque también tiene sus pastizales no tan fértiles como los de la rama Oriental. Está menos conservada faltando por completo algunos tramos. Se deba quizá a que pasaba menos ganado pues el, NE, de León es la zona merinera y pastoral mas importante. Además en su origen también empezaba la de la Plata o Vizana que cruzaba hacia Extremadura por Zamora y Salamanca.

Los pastores procedían de los puertos situados al norte de la ciudad de León: puerto Ventana, muy cerca de peña Ubiña, cubierta de nieve casi todos los meses del año y el puerto de Somiedo, mas al oeste. Servía tambien para los pastores de la zona mas occidental de León y de las altas montañas de Asturias e incluso de Galicia.

Mastines leoneses

 

ALGUNAS DEFINICIONES

ABREVADEROS . “El sitio donde los ganados beben las aguas contiguas a las cañadas y demás caminos pastoriles”. Solía beber en fuentes, ríos, pozos que a veces tenían en los dos extremos de la cuerda un cubo diferente por lo que siempre había uno en el brocal y otro en el agua. El abrevadero propiamente dicho eran pilones muy largos normalmente de piedra para que pudieran beber muchos animales a la vez.

CORRALES .-Donde se encerraba el ganado para pasar la noche. Tenían paredes de poco mas de un metro de altura generalmente de piedra. El corral se subdividía para separar diferentes grupos de ovejas.

CHOZOS .- En la arquitectura rural será de las construcciones mas primitivas que ha perdurado desde la prehistoria hasta hoy. Podían ser de planta cuadrada o circular, con un agujero en el techo que sirve para salida de humos. De tiro hace la puerta, tan pequeña que a veces deben entrar reptando.

DESCANSADEROS .- Eran sitios con anchura y pastizal suficientes la parada era al mediodía se denominaban sesteaderos.

ESQUILEOS .- Lugar donde se realizaba la labor de esquilar la lana de las ovejas, que se hacía normalmente al volver hacia las sierras. Se denominaban ranchos de esquileo.

Se encerraba al rebaño desde el amanecer en un recinto estrecho denominado “bache” para que las reses sudaran y así ablandaran la lana, facilitando el esquileo y aumentando de peso. Para evitar abusos en muchos contratos se especificaba que el esquileo debía realizarse “ en día claro, el sol salido el corral barrido, no mojado”. Parte de la lana se vendía en sucio, y el resto se limpiaba para llevarla a las grandes ferias especialmente a Medina del Campo.

MOJONES .- Todas las cañadas estaban señaladas y amojonadas, tanto para indicar el camino a los pastores, como para impedir que los agricultores lo invadieran. Los hitos eran de piedra y debía figurar “ el nombre de la vía y el número correspondiente”. Debían quedar” pareados en la vía y quedando entre ellos la anchura legal de la misma”. En la época actual han sido los primeros elementos expoliados que desaparecieron, por razones obvias de quedarse con el terreno.

PUERTOS REALES .- En ellos cobraban los funcionarios reales los impuestos denominados” de servicio y montazgo” a los pastores. Se pagaba una vez al año, al bajar hacia el invernadero, y al subir solo se pagaba si había aumentado el número de ovejas.

 

 

 

.BREVE HISTORIA DE LA TRASHUMANCIA.- Algunos autores, como Sánchez Albornoz, admite que la trashumancia puede ser tan antigua como la oveja misma, Otros se han planteado la hipótesis de una sociedad prehistórica basada en la ganadería trashumante, existiendo todavía monumentos megalíticos junto a las rutas tradicionales. Los rebaños, como ocurre actualmente con los animales salvajes en Africa, migrarían según las estaciones, de norte a sur. Pero lo conocido ciertamente es que la trashumancia a gran escala se dio a partir de los romanos, pues necesita para hacerlo a gran escala un mínimo de orden y paz. También se daba la trashumancia en Italia aunque con recorridos mas cortos. Las vías pecuarias nacen también como repuesta a la necesidad de trasladar el ganado, sea por desplazamientos diarios, o estacionales.

1.-PRIMERAS DISPOSICIONES LEGALES .-. No se conoce regulación de la época romana. , pero en el siglo VI ya existían reconocidas por el derecho ,calzadas para el ganado: el Código de Eurico y el Fuero Juzgo hacen referencia al trazado cuando pasan “ entre panes” (tierras cultivadas) . Los pastores tienen derecho a pasar por las tierras abiertas de los pueblos, no podían pernoctar mas de dos días en una jurisdicción y tenían derecho a cortar ramas de los arboles. Posteriormente con la invasión de los musulmanes prácticamente desaparece.

2-LA MESTA.- La gran trashumancia, como se conoce históricamente desde las sierras a los pastos meridionales, comienza en el siglo XII, según avanzan hacia el sur los reinos cristianos. Anteriormente existían asambleas y concejos de pastores en diversas localidades llamadas “mestas” por que trataban de asignar el ganado extraviado o “mesteño” a su propietario legal o también trataban de la venta de las que estaba descarriadas o mesteñas. Las asambleas se llamaron entonces mestas porque las ovejas desmandadas de las que había que disponer se hallaban mezcladas con ganado extraño. Ya en 1208 Alfonso VIII extiende una pragmática denominada “ De las Cañadas”. Pero es Alfonso X El Sabio, quien reúne en1273 a los pastores de Castilla en una asociación nacional y les dio Carta de Privilegio llamándose: Honrado Concejo de la Mesta de los Pastores. Las cañadas son consideradas servidumbres pecuarias imprescindibles para la conservación de la Cañada Real. También reguló la anchura de estas vías pastoriles”: seys sogas de marco de cada de quarenta y cinco palmos la soga”, o noventa varas castellanas. Los reyes Católicos siguieron reconociendo esta medida que es la que llega hasta la actualidad convertida en metros. Fue la época mas importante para la Mesta siendo las ovejas merinas “ la principal sustancia de estos reinos”. Posteriormente con Felipe II comienza la decadencia que termina en 1836 con la desaparición de la trashumancia continuó y hoy todavía pervive utilizando habitualmente otros medios de locomoción como el camión y el tren.

La trashumancia fue una gran aliada de la autoridad central frente al poder localista de municipios, señoríos y órdenes religiosas.

Carea y mastines

LA VIDA COTIDIANA EN LA CAÑADA ANTIGUA. -A finales de Septiembre o mediados de Octubre, los pastores dejaban la sierra. Previamente habían descendido lentamente los rebaños de los agostaderos. Volvían a pasar esta vez en sentido contrario, hacia el norte o el oeste en Mayo o comienzo de Junio, pues salían de los invernaderos a finales de abril o bien entrado Mayo. La fecha en que tradicionalmente finalizaba el arrendamiento de pastos de invierno era por San Marcos, el 25 de Abril. En Castro era uno de los pueblos en los que invernaba habitualmente algún rebaño, perviviendo por tradición oral muchas anécdotas algunas costumbres y ya vimos que incluso dio nombre al pueblo.

El paso del ganado era un acontecimiento pues podía durar varios días si eran muchos los rebaños que pasaban ese año por el pueblo Hacían unos treinta kilómetros al día (no mas de seis leguas a la jornada) si pasaban entre tierras de cultivo, pero en campo abierto iban mas tranquilos dejando comer al ganado. El trayecto podía llegar a 900 kilómetros. Solían tardar un mes o mes y medio si iban a Andalucía

EL REBAÑO.- Solían tener entre mil y mil doscientas cabezas, sin contar yeguas, cabras y otros animales de carga como burros. Los que hacen el viaje por primera vez los llamaban andoscos y los que han hecho el viaje mas veces, trasandoscos. Cuidaban el rebaño cuatro o cinco pastores, propietarios del mismo o que trabajaban para un dueño. A veces el mayoral estaba acompañado de dos o tres zagales que podían ser sus hijos. Era poco habitual que les acompañaran mujeres.

En el rebaño además de ovejas, había carneros. Eran de dos tipos: moruecos, destinados a la reproducción, cuarenta a cincuenta por rebaño, y los mansos, carneros castrados y con cencerros cuya finalidad era hacer de guías al rebaño, por ser especialmente pacíficos y dóciles: se levantaban primero al silbido del pastor y paraban los primeros cuando este golpeaba el suelo con el cayado. Todo el rebaño les seguía. Eran tambien muy apreciados por su lana.

Tambien eran imprescindibles los perros careas, que guiaban a las ovejas y los mastines, importantes para defender el ganado de los lobos y ladrones. Eran perros enormes, con peligrosas carlancas y enormes collares, Maltratarlos estaba penalizado por los reglamentos de la Mesta, y comían la misma cantidad de alimento que comían los pastores.

Para avanzar, en cabeza iba el compañero, - pastor que seguía en jerarquía al rabadán-, en los flancos podía quedarse tambien algún pastor y tambien los perros, para ocupar la retaguardia los burros de carga i yeguas, los restantes pastores y el zagal.

Los rebaños se sucedían con la misma formación, hasta completarse los grupos y llegar a pasar de veinte mil ovejas.

El mayoral, a la salida del lucero del alba, llamaba a los ayudantes, preparaban las gachas para su primera comida y tenían una hora hasta el amanecer. Entonces llamaban al resto de pastores y preparaban la marcha del día mientras comían.

LOS PASTORES.- Tenían algún privilegio, como estar exentos de servicio de armas y gozaban del privilegio de no poder ser emplazados a juicio mientras estuvieran en la cañada. Pero esos beneficios no compensaban la dureza extrema del trabajo. Debían estar en continua vigilancia y descansar de noche, entre “duerme y vela “. Cuando paraba de noche en la cañada, siempre había un pastor vigilando el rebaño, con la ayuda de los perros. El primer turno de imaginaria le correspondía al rabadán y el último al zagal. Dormían vestidos.

Comían tres veces en cada jornada: migas para desayunar, abundante pan y un poco de tocino al mediodía y sopas canas (leche de cabra, agua y sal) para cenar. Debido a que al mediodía no se comía caliente y cena y desayuno se parecían bastante, existe el refrán que dice “ entre la gente ovejuna, se cena dos veces y no se almuerza ninguna”. Tambien llevaban cecina y queso

El vino se bebía por “ llanos” o cuernos de vacuno huecos, tomando tres o cuatro llanos en cada comida. Durante siglos el vino no estuvo bien visto y una reglamentación de la Mesta prohibía comprar vino estando en la guarda del ganado.

En cuanto al vestido, solían llevar zajones, prenda campera típica de los pastores de piel de oveja atezada por sus propias manos, que se colocaban sobre los pantalones de pana para protegerlos. Se cubrían con sombrero de lana, botas y abarcas de badana recia, paraguas y madreñas para la lluvia, zurrón –para llevar a mano lo indispensable- y callado para agarrar a las ovejas por el cuello y dar fuertes golpes en el suelo con los que dirigían el rebaño y manta al hombro.

Los pastores del NE de León eran como todos los pastores, fuertes y sanos. Pero además eran especialmente cultos debido a que en la zona jugaron un papel importante de irradiación cultural la preceptoría de Mogroviejo y la Cátedra de Latín y Humanidades de Lois, centro donde iniciaron sus estudios muchos sacerdotes, verdadera “universidad de montaña”. Tejerina y los pueblos de su montaña proporcionaron muchísimos pastores, tanto de almas como de ganado. Se decía” ir de fraile o pa cura, o pastor a Extremadura”. Los pastores no arraigaron, en cambio, en regiones como los Argüellos, ni en los valles del Torío ni en los del CURUEÑO. No estaba bien visto que las mujeres jóvenes hicieran buena cara e intimasen con un pastor, con un “ salamanco”, que era el nombre que por estas montañas daban a los pastores. Entre ellos y los pueblos apenas había mas relación que comer una “ caldereta” con los del Concejo el día que llegaban y otra igual el día que marchaban, sin que los paisanos dieran mas importancia a los pastores ni que estos escribieran tampoco una carta desde sus cuarteles de invierno.

Mastin Leones

 

FUTURO DE LAS CAÑADAS REALES .- No debe extrañarnos que en los próximos años, la Cañada Real de Castro se vea nuevamente animada de gentes y que por la calle Real personas de aspecto muy diferente a los pastores tradicionales, transiten a pié o con los nuevos medios de transporte: bicicletas de montaña, vehículos todoterreno, caballos. , pero no de carga como antiguamente sino de montar. El origen de estos cambios será el turismo. León es una provincia que destaca en recursos naturales y culturales, es decir en recursos turísticos de calidad. Además de los histórico-culturales en Europa se valora cada vez mas el patrimonio cultural - paisajistico. El Plan de desarrollo Regional para Castilla y León reconoce ese elevado potencial turístico de la región pero constata que no está suficientemente aprovechado.

La Unión Europea ha publicado un Plan de medidas comunitarias a favor del turismo con propuestas especiales de protección al medio ambiente, así como la realización de inventarios de los recursos turísticos de los estados miembros y los proyectos pilotos sobre turismo ecológico.

Las rutas ofrecidas por las Cañadas Reales, totalmente distinta a la oferta turística convencional, coinciden con ese tipo de turismo que ya se demanda en Europa y que la propia

Unión aconseja (el Camino de Santiago es un buen ejemplo de estas propuestas).

Las cañadas reales, siguiendo a Federico Sanz Rubiales, pueden verse y contemplarse:

•  Como vías de comunicación tradicionales, propias y peculiares de una cultura a punto de extinguirse. Los extranjeros que han cruzado por estas vías pecuarias, manifiestan que fuera de España no han conocido nada parecido.

•  Como vías de comunicación alternativas, alejadas del tráfico asfaltado. Se pueden recorrer andando, en bici de montaña, a caballo. La equitación es un deporte popularizado en los últimos años y los jinetes no disponen todavía del suficiente y adecuado espacio para cabalgar, conformándose muchas veces con pequeños y no muy variados recorridos. La red de cañadas y veredas ofrece unas posibilidades muy adecuadas para ellos, pues fueron trazadas para el ganado. Pueden galopar y conocer los mas variados paisajes de la región. Sería preciso señalizar las cañadas y señales de peligro cuando crucen carreteras.

•  Como corredores naturales. Mantienen la flora autóctona que se ha perdido con los cultivos y facilita la conservación de especies animales protegidas o de valor cinegético.

•  Como redes de comunicación entre las diferentes comarcas naturales.

•  Itinerarios ecológicos, pensados para escolares principalmente.

•  Itinerarios que conectan las localidades de la provincia.

•  Y finalmente como vías pecuarias. Algunas siguen utilizándose para trasladar ganado de un municipio a otro. JLC

Carea

Berrueta Mariano D. Regiones naturales y Comarcas de la provincia de León. Imprenta Católica León 1952.

Castro Fernandez J.Luis - fotografías

Martin Calero E. Usos y decires de la Castilla tradicional.Ed. AmbitoS.A.Valladolid 1984.

La ruta de la Plata Ed. AMRU .Grupo ecologista Alagón Salamanca 1995.

DRAE Diccionario de la Real Academia Española Ed. Espasa Calpe 1970

Fernadez ernandez. FulgencioRevista los Argüellos Leoneses 1985

Lopez Moran E. Derecho consuetudinario leones. (18 97)Diputación Provicial de León 1984

Sanz Rubiales f. Cañadas reales d Valladolid .Diputación Provincial 1996

Orejas Diez Carmen. Mancomunidad del Curueño. Diputación Provincial de León1993

Gonzalez Florez Maximiliano.La Montaña de los Arggüellos Ed. Villena Artes. León 1978

Valdeón Baruque. Historia de Castilla y León. Ediciones Ambito 1985

Viñayo Gonzalez Antonio .Leyes y ordenanzas del Concejo de la Mesta

JLC

 

 

PASTORES DE OVEJAS

(CASTRO ESQUILON)

Hubo un tiempo en el que Castro del Condado se llamaba, Castro Esquilón. Hay tradición ovejera en este pueblo no solo porque por él pasa “La Cañada Real” que es el camino por donde circulan los rebaños de ovejas con sus conductores desde las ubicaciones de invierno a las de verano, si no porque siempre hubo rebaño aquí y por ende pastor que les cuidaba. La lista de pastores es nutrida, solían ser de la zona y se dedicaban a eso, a pastorear las ovejas del pueblo, menos el último, Jose Manuel pastoreaba su propio rebaño. Fueron los siguientes y por este orden:

Cirilo de Santa María
Esteban de Santa María
Mario de Santa María
Eremio de Santa María
Fidel de santa María
Jesús de San Cipriano
Pablo de Santa Colomba
Fermin de Villafruela
Victor de Santa María
Benigno de Barrillos
Manolo de Cerezales
Amador de Vegas
Victoriano de Santa María
Tino de Cerezales
Jandro de Vegas
Jose Manuel de Castro Esquilón

La figura del pastor viene marcada por esa manera de vivir solitaria y en estrecho contacto con la naturaleza del entorno que hace de ellos personajes singulares. Eran, o son, poseedores de un conocimiento que les permitía interpretar las señales de su entorno con mucha eficacia: levantar una piedra y saber si mañana iba a llover, observar el vuelo de los pájaros para saber las fluctuaciones de temperatura ambiental, vigilar la dirección del viento portador de mensajes olorosos.

Conocían perfectamente la botánica de nuestro monte y, dependiendo de las floraciones de algunas especies, pastaban unas temporadas en un sitio y otras en otro, de eso dependía la calidad de la leche, de la lana, de que las parideras fueran exitosas, en definitiva, de la buena salud de las ovejas. Sus herramientas eran un bastón un poco especial: el cayado, que les servia para coger a las ovejas por las patas de atrás y que tambien utilizaban, después de colocarlo apoyado en “la cacha”, como almohada: recostaban allí la cabeza en un delicado punto de equilibrio, lo que les permitía descansar sin correr el riesgo de caer en un sueño profundo, porque si eso ocurría perdían el equilibrio en la cacha y se despertaban inmediatamente (eso es lo que hacen los yoghis, el punto exacto para la meditación esta en la parte de vigilia que pueda tener un duerme-vela, pero ellos sin bastón ) así estaban siempre pendientes del rebaño y al mismo tiempo descansaban y pensaban en sus cosas sin perder la referencia de la realidad. Los perros de carea y los mastines que le ayudaban a dirigir la marcha del rebaño y defenderlo de los depredadores. Una “quilma” que es una especie de alforja donde metían a los corderillos recién nacidos que aún no tenían capacidad de darse la caminata hasta volver a casa; y el zurrón, donde llevaban sus cosas. Por la mañana tempranito, al despuntar el día, tocaba el cuerno, esta era la señal para que en todos los corrales se prepararan las ovejas, luego pasaba casa por casa recogiéndolas: aquí tres , aquí cinco… en fin, de cada casa salían unas cuantas, y se echaba al monte, todo el día.


No se acuerdan cuanto cobraba el pastor, se acuerdan de que el precio se revisaba o se ajustaba el día de San Pedro que, además, era su único día libre, recuerdan que Cirilo este día siempre decía muy contento “ hay que aupar”. Además este día se contaban las ovejas. La comida y el alojamiento era por cuenta del pueblo, cada tres ovejas que se aportaban al rebaño suponía un día de manutención, esta consistía en tres raciones de alubias pintas que se le entregaban al pastor en una cazuela de madera cuando recogía las ovejas, las alubias típicas de aquí, con su correspondiente “compango”. Dicen que el pastor organizaba su comida dejando el compango para la noche, menos Mario, famoso por su glotonería e inventor de la famosa “purga alemana” que no era otra cosa más que vomitar cuando ya no le cabía más, para poder seguir comiendo. Dormían por las casas, tambien por turnos, como la comida, todavía hay alguna casa que tiene una habitación que llaman “la habitación del pastor” porque era la que siempre utilizaban para que él pernoctara allí. El pastor no solía necesitar ayuda para sacar adelante su labor, excepto en las épocas de paridera, seguramente la época más delicada de todo el año, entonces “alguien” le acompañaba para ayudarle con los recién nacidos, solían hacerlo tambien a turnos, y solían ir los más jovencitos. Cuando había corderitos era más complicado meter las ovejas en casa, había que estar pendientes de que entrara tambien el pequeñuelo porque si quedaban separados luego, madre e hijo, berreaban sin descanso y no había quien parara a su lado, ni prendiera los ojos si se hiciera de noche y hubiese que ir a dormir.

La rentabilidad que se le sacaba a las ovejas era buena: La lana. Aunque cada uno se quedaba con la lana de sus ovejas era el pastor el que esquilaba, solía ser en junio, por San Juan y San Pedro. Los mejores vellones se les quedaban en casa para hacer ropa en un proceso laborioso lleno de tradición. Primero se ponía a remojo durante toda la noche en unas calderas grandes de cobre con agua templada, a continuación se escurría en una cesta y luego se la lavaba otra vez en la “presa”, vellón por vellón y sin jabón. En el tramo de presa donde se lavaba se ponía una especie de red tejida de varas, a favor de la corriente, para si se escapaba algún vellón que se trabara allí y no se perdiese. Después de lavar el vellón y secarlo se cardaba, a continuación se ponía en una rueca y de ahí la iban pasando al uso ya retorcida y preparada para hacer ovillos.

Todas estas herramientas se hacían con madera de un árbol llamado Usera. Estas labores eran propias de la sección femenina, las señoras, normalmente por las noches, reunidas en familia o entre vecinas. Luego la tejían: abrigos, jerséis, calcetines, faldas… De aquella pasaba por el pueblo un vendedor ambulante que se llamaba Pedro y vendía cosas de costura, cuando le pedían tintes para teñir la lana siempre soltaba la misma monserga que aún hoy se recuerda entre risas “ tinte retinte marca la Tía Gerula que mea la cama y dice que suda” Era un hombre versado, según cuentan, y sabía latín; además de vender las cosas de costura vendía veneno para pulgas y piojos, quien se lo compraba si se le ocurría preguntar como se usaba, el contestaba en latín: “ cogi la pulga, abri la boca, echele polvi, Sántili morti”.


La lana era cara, así que el proceso se cuidaba escrupulosamente. A la que no se daba uso domestico para hacer ropa o colchones se llevaba a vender a León. El sábado había mercado en la Plaza Mayor, allí estaban los de Palencia que era con quien se hacía los tratos de la lana, se podía vender limpia a veinte duros el kilo o mandar hacer una manta que había que recoger el sábado siguiente tras previo pago de la mano de obra, no saben decirme cuanto costaba esto. Tambien se hacían colchones, estos solían llevar trece kilos de lana y en el mercado salían por unas mil pesetas, para los que no ponian la lana.


Los pellejos de las ovejas y de conejos eran otra fuente de ingresos. Se vendían sin curtir al “pellejero”. Había varios de Zamora, Palencia y Villarramiel …un tal Blas que vivía en Villanueva y era de Villalón, el más famoso de todos era Pedro Antón que además de comprar los pellejos vendía pimentón para la matanza. Solían venir en septiembre.
Y la leche. Se ordeñaba y se hacía queso. Cuando una corderina moría se le sacaba lo que ellos llaman “la cuajina” algo que está en el estomago, esto se mezclaba con la leche y era lo que hacia que cuajara. Una vez cuajada se echaba sal y se amasaba bien dejándola, a continuación, escurrir en un faldón de lino ya separada en bolas, las que luego se meterían en los moldes de paja llamados “cinchos” que son los responsables de ese dibujo característico que todo buen queso tiene en su corteza. Se dejaban secar… y ya estaban listos para consumir.
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Quien me contó esta historia son estas señoras que salen en esta foto. Además, tuvieron la gentileza, porque ellas son grandes, de hacerme una demostración para que todos supieramos, un poco, como era el asunto de hilar y así avivar la imaginación. Ellas han hilado, y vieron hilar a sus madres y a sus abuelas en ese escenario que ahora, nosotros, estamos intentando recuperar.

 

El Huso Extremadamente simple, consiste en una varilla que, al rotar sobre su eje longitudinal, genera una apreciable torsión sobre las fibras fijas a su extremo, logrando formar la hebra)

Josefina "hilando". Lleva el Huso a la cintura, con una mano va haciendo la hebra y con la otra maneja el uso que da vueltas envolviendo la lana

Este cayado esta hecho por Benancio, uno de nuestros artistas locales, que trabaja la madera muy bien. A ver si algún día se decide y nos deja incluirle en la sección de "personajes" con una muestra de lo que él hace con un trozo de madera. En la cacha lleva grabado los nombres de todos los pastores que han pasado por Castro y figuran al inicio de este documento.

Cristina Fernandez (2007)


© www.castrodelcondado.com

Vias Pecuarias

Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias
BOE 71, de 24-03-95

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
I

La presente Ley establece el régimen jurídico de las vías pecuarias.

De este modo, el Estado ejerce la competencia exclusiva que le atribuye el artículo 149.1.23.ª de la Constitución
para dictar la legislación básica sobre esta materia.

Es indudable la importancia económica y social que durante siglos revistió la trashumancia, de cuya trascendencia es prueba elocuente el apoyo prestado por los monarcas a esta actividad desde la Baja Edad Media, creando, amparando o fortaleciendo a las nacientes agrupaciones pastoriles (juntas, ligallos, mestas), que con el tiempo se
erigieron en poderosos gremios -su ejemplo más significativo es el Honrado Concejo de la Mesta-, a cuyo amparo los ganados aprovechaban pastizales complementarios merced a sus desplazamientos periódicos por cañadas reales y otras vías pecuarias, todo lo cual hizo posible en la Edad Moderna el desarrollo de un potente mercado lanero de resonancias internacionales.

Sin embargo, desde comienzos de la Edad Contemporánea se advierte un declive rápido de la trashumancia -que se agudiza con la abolición de la Mesta (1836) y con la desamortización comunal (1855)-, y, consiguientemente, un menor uso de las vías pecuarias, cuya infraestructura soporta un intrusismo creciente.

De ahí el paulatino abandono de la red viaria por las cabañas de largo recorrido y el correlativo empleo del transporte por ferrocarril y por carretera.

Ello no obsta para que, si bien cada vez más relegada, subsista en nuestros días la trashumancia a pie, en coexistencia con otros desplazamientos viarios más cortos, ya entre provincias o comarcas colindantes (trasterminancia), ya entre pastos y rastrojeras de un mismo término municipal.

Así pues, la red de vías pecuarias sigue prestando un servicio a la cabaña ganadera nacional que se explota en régimen extensivo, con favorables repercusiones para el aprovechamiento de recursos pastables infrautilizados; para la preservación de razas autóctonas; también han de ser
consideradas las vías pecuarias como auténticos «corredores ecológicos», esenciales para la migración, la distribución geográfica y el intercambio genético de las especies silvestres.

Finalmente, y atendiendo a una demanda social creciente, las vías pecuarias pueden constituir un instrumento favorecedor del contacto del hombre con la naturaleza y de la ordenación del entorno medioambiental.

Todo ello convierte a la red de vías pecuarias -con sus elementos culturales anexos- en un legado histórico de interés capital, único en Europa, cuya preservación no garantiza en modo alguno la normativa vigente.

En efecto, aunque la Ley 22/1974, de 27 de junio, de Vías
Pecuarias, reconoce la naturaleza demanial de estos bienes, declarando que no son susceptibles de prescripción ni de enajenación, estima, no obstante, innecesarias o sobrantes y, por consiguiente, enajenables todas aquéllas vías o parte de las mismas que no se consideren útiles desde la estricta
perspectiva del tránsito ganadero o de las comunicaciones agrarias, perspectiva que su Reglamento de aplicación de 3 de noviembre de 1978 amplía todavía más, hasta llegar a incluir como derechohabientes del dominio público a los propios intrusos.

De ahí la necesidad de dictar una nueva Ley.

II

Esta Ley se vertebra en cinco Títulos.

El Título preliminar, en el que se recogen las disposiciones generales, define a las vías pecuarias atendiendo al uso al que tradicionalmente se han hallado adscritas, el tránsito ganadero, sin perjuicio de los usos compatibles y complementarios de los que se trata en el Título II. Asimismo, y prosiguiendo con una caracterización jurídica ya centenaria, se establece la naturaleza demanial de estas vías, cuya titularidad se atribuye a las Comunidades Autónomas.
La actuación de éstas, por su parte deberá estar orientada hacia la preservación y adecuación de la red viaria, así como garantizar el uso público de la misma.
Este Título se cierra con una tipología de las vías pecuarias, manteniendo con carácter general, la división tripartita tradicional en cañadas, cordeles y veredas, con las anchuras máximas reconocidas, cuyas denominaciones se declaran compatibles con aquellas otras que bajo las denominaciones de azagadores, cabañeras, caminos ganaderos, carreradas, galianas, ramales, traviesas, etc., reciben en castellano y en las demás lenguas cooficiales de las Comunidades Autónomas correspondientes.

El Título I, denominado «De la creación, determinación y
administración de las vías pecuarias», se estructura en cuatro capítulos.
El primero se ocupa de las potestades administrativas sobre aquéllas, cuyo ejercicio corresponde a las Comunidades Autónomas: investigación, clasificación, deslinde, amojonamiento, desafectación y cualesquiera otros actos relacionados con las mismas; también se prevé la posibilidad de crear, ampliar o restablecer vías pecuarias, cuyas actuaciones llevan aparejadas la declaración de utilidad pública a efectos expropiatorios sobre los bienes y derechos afectados.
El capítulo segundo trata de la clasificación, deslinde y amojonamiento de las vías pecuarias, y establece, como novedad legislativa, que la resolución aprobatoria del deslinde será título suficiente para rectificar las situaciones jurídicas registrales contradictorias con dicho deslinde, así como para la inmatriculación de los bienes de dominio público deslindados en los casos en que se estime conveniente.
El capítulo tercero versa sobre desafectaciones y modificaciones del trazado de vías pecuarias, limitando los supuestos de desafectación a aquellas vías o tramos de ellas que no sean apropiadas para el tránsito ganadero ni sean susceptibles de los usos compatibles y complementarios a que se hace referencia en el Título II. Las modificaciones del trazado, en su caso, y previa desafectación, deberán asegurar el mantenimiento de la integridad superficial y la idoneidad de los itinerarios y de los trazados, a fin de preservar adecuada y eficazmente el uso público de las vías pecuarias.
El capítulo cuarto regula las ocupaciones temporales y aprovechamientos sobrantes de las vías pecuarias, limitándose el período de aquéllas a un plazo no superior a diez años, sin perjuicio de posteriores renovaciones.

El Título II, que define los usos compatibles y complementarios, siempre en relación con el tránsito ganadero, constituye una de las novedades más significativas de la nueva normativa, por cuanto que pone a las vías pecuarias al servicio de la cultura y el esparcimiento
ciudadano y las convierte en un instrumento más de la política de conservación de la naturaleza.

El Título III introduce otra novedad legislativa, la creación de la Red Nacional de Vías Pecuarias, en la que se integran todas las cañadas y aquellas otras vías pecuarias que garanticen la continuidad de las mismas, siempre que su itinerario discurra entre dos o más Comunidades Autónomas, así como las vías pecuarias que sirvan de enlace para los desplazamientos interfronterizos. Los
expedientes de desafectación y de expropiación, junto con los negocios jurídicos de adquisición que afecten a terrenos de vías pecuarias integrados en la Red Nacional, serán informados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El Título IV y último de la Ley se dedica de forma minuciosa a enumerar las infracciones administrativas y a determinar las respectivas sanciones.
Como ya es habitual en la regulación del dominio público, se establece la obligación del infractor de reparar el daño causado, con independencia de las sanciones penales o administrativas que en cada caso procedan.

TÍTULO PRELIMINAR:
Disposiciones generales

1. Objeto y definición.

1. Es objeto de la presente Ley, conforme a lo dispuesto en el artículo 149.1.23.ª de la Constitución, el establecimiento de la normativa básica aplicable a las vías pecuarias.

2. Se entiende por vías pecuarias las rutas o itinerarios por donde discurre o ha venido discurriendo tradicionalmente el tránsito ganadero.

3. Asimismo, las vías pecuarias podrán ser destinadas a otros usos compatibles y complementarios en términos acordes con su naturaleza y sus fines, dando prioridad al tránsito ganadero y otros usos rurales, e inspirándose en el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente, al paisaje y al patrimonio natural y cultural.

2. Naturaleza jurídica de las vías pecuarias.

Las vías pecuarias son bienes de dominio público de las Comunidades Autónomas y, en consecuencia, inalineables, imprescriptibles e inembargables.

3. Fines.

1. La actuación de las Comunidades Autónomas sobre las vías pecuarias perseguirá los siguientes fines:

a) Regular el uso de las vías pecuarias de acuerdo con la normativa básica estatal.

b) Ejercer las potestades administrativas en defensa de la integridad de las vías pecuarias.

c) Garantizar el uso público de las mismas tanto cuando sirvan para facilitar el tránsito ganadero como cuando se
adscriban a otros usos compatibles o complementarios.

d) Asegurar la adecuada conservación de las vías pecuarias, así como de otros elementos ambientales o culturalmente valiosos, directamente vinculados a ellas, mediante la adopción de las medidas de protección y restauración necesarias. 2. Con el fin de cooperar con las Comunidades Autónomas en el aseguramiento de la integridad y adecuada conservación del dominio público de las vías pecuarias, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación podrá instrumentar ayudas económicas y prestar asistencia técnica para la realización de cuantas acciones redunden en la consecución de dicha finalidad.

4. Tipos de vías pecuarias.

1. Las vías pecuarias se denominan, con carácter general: cañadas, cordeles y veredas.

a) Las cañadas son aquellas vías cuya anchura no exceda de los 75 metros.

b) Son cordeles, cuando su anchura no sobrepase los 37,5 metros.

c) Veredas son las vías que tienen una anchura no superior a los 20 metros.

2. Dichas denominaciones son compatibles con otras de índole consuetudinaria, tales como azagadores, cabañeras, caminos ganaderos, carreradas, galianas, ramales, traviesas y otras que reciban en las demás lenguas españolas oficiales.

3. Los abrevaderos, descansaderos, majadas y demás lugares asociados al tránsito ganadero tendrán la superficie que determine el acto administrativo de clasificación de vías pecuarias. Asimismo, la anchura de las coladas será determinada por dicho acto de clasificación.

TÍTULO PRIMERO :
De la creación, determinación y administración de las vías pecuarias

CAPÍTULO PRIMERO :
Potestades administrativas sobre las vías pecuarias

5. Conservación y defensa de las vías pecuarias.

Corresponde a las Comunidades Autónomas, respecto de las vías pecuarias:

a) El derecho y el deber de investigar la situación de los terrenos que se presuman pertenecientes a las vías pecuarias.

b) La clasificación.

c) El deslinde.

d) El amojonamiento.

e) La desafectación.

f) Cualesquiera otros actos relacionados con las mismas.

6. Creación, ampliación y restablecimiento.

La creación, ampliación y restablecimiento de las vías pecuarias corresponde a las Comunidades Autónomas en sus respectivos ámbitos territoriales. Dichas actuaciones llevan aparejadas la declaración de utilidad pública a efectos expropiatorios de los bienes y derechos afectados.

CAPÍTULO II :
Clasificación, deslinde y amojonamiento

7. Acto de clasificación.

La clasificación es el acto administrativo de carácter declarativo en virtud del cual se determina la existencia, anchura, trazado y demás características físicas generales de cada vía pecuaria.

8.Deslinde.

1. El deslinde es el acto administrativo por el que se definen los límites de las vías pecuarias de conformidad con lo establecido en el acto de la clasificación.

2. El expediente de deslinde incluirá necesariamente la relación de ocupaciones, intrusiones y colindancias.

3. El deslinde aprobado declara la posesión y la titularidad demanial a favor de la Comunidad Autónoma dando lugar al amojonamiento y sin que las inscripciones del Registro de la Propiedad puedan prevalecer frente a la naturaleza demanial de los bienes deslindados.

4. La resolución de aprobación del deslinde será título suficiente para rectificar, en la forma y condiciones que se
determinen reglamentariamente, las situaciones jurídicas registrales contradictorias con el deslinde.
Dicha resolución será título suficiente para que la Comunidad Autónoma proceda a la inmatriculación de los bienes de dominio público cuando lo estime conveniente. En todo caso, quienes se consideren afectados por la resolución aprobatoria del deslinde podrán ejercitar las
acciones que estimen pertinentes en defensa de sus derechos y solicitar la anotación preventiva de la correspondiente reclamación judicial.

5. Cuando los interesados en un expediente de deslinde
aporten títulos inscritos en el Registro de la Propiedad sobre terrenos que pudieran resultar incluidos en el dominio público, el órgano que tramite dicho expediente lo pondrá en conocimiento del Registrador a fin de que por éste se practique la anotación marginal preventiva de esa circunstancia.

6. Las acciones civiles sobre derechos relativos a terrenos incluidos en el dominio público deslindado prescriben a los cinco años, computados a partir de la fecha de la aprobación del deslinde.

7. En el procedimiento se dará audiencia al Ayuntamiento correspondiente, a los propietarios colindantes, previa notificación, y a las organizaciones o colectivos interesados cuyo fin sea la defensa del medio ambiente.

9. Amojonamiento.

El amojonamiento es el procedimiento administrativo en virtud del cual, una vez aprobado el deslinde, se determinan los límites de la vía pecuaria y se señalizan con carácter permanente sobre el terreno.

CAPÍTULO III :
Desafectaciones y modificaciones del trazado

10. Desafectación.

Las Comunidades Autónomas, en el ejercicio de las facultades conferidas por el artículo 5, apartado e), podrán desafectar del dominio público los terrenos de vías pecuarias que no sean adecuados para el tránsito del ganado ni sean susceptibles de los usos compatibles y complementarios a que se refiere el Título II de esta Ley. Los terrenos ya desafectados o que en lo sucesivo se desafecten tienen la condición de bienes patrimoniales de las Comunidades Autónomas y en su destino prevalecerá el interés público o social.

11. Modificaciones del trazado.

1. Por razones de interés público y, excepcionalmente y de forma motivada, por interés particular, previa desafectación, se podrá variar o desviar el trazado de una vía pecuaria, siempre que se asegure el mantenimiento de la integridad superficial, la idoneidad de los itinerarios y de los trazados, junto con la continuidad del tránsito ganadero, y de los demás usos compatibles y complementarios con aquél.

2. La modificación del trazado se someterá a consulta previa de las Corporaciones locales, de las Cámaras Agrarias, de las organizaciones profesionales agrarias afectadas y de aquellas organizaciones o colectivos cuyo fin
sea la defensa del medio ambiente. La modificación del trazado se someterá a información pública por espacio de un mes.

12. Modificaciones del trazado como consecuencia de una nueva ordenación territorial.

En las zonas objeto de cualquier forma de ordenación territorial, el nuevo trazado que, en su caso, haya de realizarse, deberá asegurar con carácter previo el mantenimiento de la integridad superficial, la idoneidad de los itinerarios y la continuidad de los trazados, junto con la del tránsito ganadero, así como los demás usos compatibles y complementarios de aquél.

13. Modificaciones por la realización de obras públicas sobre terrenos de vías pecuarias.

1. Cuando se proyecte una obra pública sobre el terreno por el que discurra una vía pecuaria, la Administración actuante deberá asegurar que el trazado alternativo de la vía pecuaria garantice el mantenimiento de sus características y la continuidad del tránsito ganadero y de su itinerario, así
como los demás usos compatibles y complementarios de aquél.

2. En los cruces de las vías pecuarias con líneas férreas o carreteras se deberán habilitar suficientes pasos al mismo o distinto nivel que garanticen el tránsito en condiciones de rapidez y comodidad para los ganados.

CAPÍTULO IV :
Ocupaciones y aprovechamientos en las vías pecuarias

14. Ocupaciones temporales.

Por razones de interés público y, excepcionalmente y de forma motivada, por razones de interés particular, se podrán autorizar ocupaciones de carácter temporal, siempre que tales ocupaciones no alteren el tránsito ganadero, ni impidan los demás usos compatibles o
complementarios con aquél.
En cualquier caso, dichas ocupaciones no podrán tener una duración superior a los diez años, sin perjuicio de su ulterior renovación.
Serán sometidas a información pública por espacio de un mes y habrán de contar con el informe del Ayuntamiento en cuyo término radiquen.

15. Aprovechamientos sobrantes.

1. Los frutos y productos no utilizados por el ganado en el normal tránsito ganadero podrán ser objeto de aprovechamiento.

2. Los aprovechamientos tendrán carácter temporal y plazo no superior a diez años.
Su otorgamiento se realizará con sometimiento a los principios de publicidad y concurrencia.
Los aprovechamientos podrán ser revisados:

a) Cuando se hayan modificado los supuestos determinantes de su otorgamiento.

b) En caso de fuerza mayor a petición de los beneficiarios.

3. El importe del precio público que se perciba, en su caso, por los frutos y aprovechamientos de las vías pecuarias se
destinará a la conservación, vigilancia y la mejora de las mismas.

TÍTULO II :
De los usos compatibles y complementarios de las vías pecuarias

16. Usos compatibles.

1. Se consideran compatibles con la actividad pecuaria los usos tradicionales que, siendo de carácter agrícola y no
teniendo la naturaleza jurídica de la ocupación, puedan ejercitarse en armonía con el tránsito ganadero. Las comunicaciones rurales y, en particular, el desplazamiento de vehículos y maquinaria agrícola deberán respetar la prioridad del paso de los ganados, evitando el desvío de
éstos o la interrupción prolongada de su marcha. Con carácter excepcional y para uso específico y concreto, las Comunidades Autónomas podrán autorizar la circulación de vehículos motorizados que no sean de carácter agrícola, quedando excluidas de dicha autorización las vías pecuarias en el momento de transitar el ganado y aquellas otras que revistan interés ecológico y cultural.

2. Serán también compatibles las plantaciones lineales, cortavientos u ornamentales, cuando permitan el tránsito normal de los ganados.

17. Usos complementarios.

1. Se consideran usos complementarios de las vías pecuarias el paseo, la práctica del senderismo, la cabalgada y otras formas de desplazamiento deportivo sobre vehículos no motorizados siempre que respeten la prioridad del tránsito ganadero.

2. Podrán establecerse sobre terrenos de vías pecuarias
instalaciones desmontables que sean necesarias para el ejercicio de estas actividades conforme a lo establecido en el artículo 14. Para ello será preciso informe del Ayuntamiento y autorización de la Comunidad Autónoma.

3. Cuando algunos usos en terrenos de vías pecuarias puedan suponer incompatibilidad con la protección de ecosistemas sensibles, masas forestales con alto riesgo de
incendio, especies protegidas y prácticas deportivas tradicionales, las Administraciones competentes podrán establecer determinadas restricciones temporales a los usos
complementarios.

TÍTULO III :
Red Nacional de Vías Pecuarias

18. Red Nacional de Vías Pecuarias.

1. Se crea la Red Nacional de Vías Pecuarias, en la que se integran todas las cañadas y aquellas otras vías pecuarias que garanticen la continuidad de las mismas, siempre que su
itinerario discurra entre dos o más Comunidades Autónomas y también las vías pecuarias que sirvan de enlace para los desplazamientos ganaderos de carácter interfronterizo.

2. Podrán incorporarse a la Red Nacional, a petición de las Comunidades Autónomas, otras vías pecuarias que, discurriendo por sus territorios respectivos, estén comunicadas con dicha Red.

3. Los expedientes de desafectación y de expropiación, junto con los negocios jurídicos de adquisición que afecten a terrenos de las vías pecuarias integradas en la Red Nacional, son competencia de las Comunidades Autónomas previo informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

4. Las resoluciones aprobatorias del deslinde de vías pecuarias que de conformidad con el apartado 1 de este artículo deban integrarse en la Red, harán constar esta circunstancia. La señalización de las mismas reflejará necesariamente su integración en la Red Nacional.

5. La clasificación y demás actos administrativos posteriores, que afecten a las vías pecuarias integradas en la Red Nacional, se incorporarán al Fondo Documental de Vías Pecuarias del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. A estos efectos las Comunidades Autónomas facilitarán a dicho Fondo información suficiente relativa a dichos actos.

TÍTULO IV :
De las infracciones y sanciones

19. Disposiciones generales.

1. Las acciones u omisiones que infrinjan lo previsto en la presente Ley generarán responsabilidad de naturaleza administrativa, sin perjuicio de la exigible en vía penal, civil o de otro orden en que puedan incurrir los responsables.

2. Cuando no sea posible determinar el grado de participación de las distintas personas que hubiesen intervenido en la realización de la infracción, la responsabilidad será solidaria, sin perjuicio del derecho a repetir frente a los demás participantes, por parte de aquél o aquellos que hubieran afrontado las responsabilidades.

3. En ningún caso se producirá una doble sanción por los mismos hechos y en función de los mismos intereses públicos protegidos, si bien deberán exigirse las demás responsabilidades que se deduzcan de otros hechos o infracciones concurrentes.

20. Reparación de daños.

1. Sin perjuicio de las sanciones penales o administrativas que en cada caso procedan, el infractor deberá reparar el daño causado.
La reparación tendrá como objetivo lograr, en la medida de lo posible, la restauración de la vía pecuaria al ser y estado previos al hecho de cometerse la agresión. En el caso de que no se pueda restaurar el daño en el mismo lugar deberá recuperarse en otro espacio donde cumpla la finalidad de la vía pecuaria.

2. Asimismo, la Administración de la Comunidad Autónoma podrá subsidiariamente proceder a la reparación por cuenta del infractor y a costa del mismo. En todo caso, el infractor deberá abonar todos los daños y perjuicios ocasionados en el plazo que, en cada caso, se fije en la resolución correspondiente.

3. Con independencia de las que puedan corresponder en concepto de sanción, el órgano sancionador podrá acordar la imposición de multas coercitivas con arreglo a lo dispuesto en el artículo 99 de la Ley 30/1992, una vez transcurridos los plazos señalados en el requerimiento correspondiente. La cuantía de cada una de dichas multas no superará el 20 por 100 de la multa fijada por la infracción correspondiente.

21.Clasificación de infracciones.

1. Las infracciones se clasificarán en muy graves, graves y leves.

2.Son infracciones muy graves:

a) La alteración de hitos, mojones o indicadores de cualquier clase, destinados al señalamiento de los límites de las vías pecuarias.

b) La edificación o ejecución no autorizada de cualquier tipo de obras en terrenos de vías pecuarias.

c) La instalación de obstáculos o la realización de cualquier tipo de acto que impida totalmente el tránsito de ganado o
previsto para los demás usos compatibles o complementarios.

d) Las acciones u omisiones que causen daño o menoscabo en las vías pecuarias o impidan su uso, así como la ocupación de las mismas sin el debido título administrativo.

3. Son infracciones graves:

a) La roturación o plantación no autorizada que se realice en cualquier vía pecuaria.

b) La realización de vertidos o el derrame de residuos en el ámbito delimitado de una vía pecuaria.

c) La corta o tala no autorizada de los árboles existentes en las vías pecuarias.

d) El aprovechamiento no autorizado de los frutos o productos de las vías pecuarias no utilizables por el ganado.

e) La realización de obras o instalaciones no autorizadas de naturaleza provisional en las vías pecuarias.

f) La obstrucción del ejercicio de las funciones de policía, inspección o vigilancia previstas en la presente Ley.

g) Haber sido sancionado, por resolución firme, por la comisión de dos faltas leves en un período de seis meses.

4. Son infracciones leves:

a) Las acciones u omisiones que causen daño o menoscabo en las vías pecuarias, sin que impidan el tránsito de ganado o demás usos compatibles o complementarios.

b) El incumplimiento de las condiciones establecidas en los correspondientes títulos administrativos.

c) El incumplimiento total o parcial de las prohibiciones establecidas en la presente Ley y la omisión de actuaciones que fueran obligatorias conforme a ellas.

22.Sanciones.

1. Las infracciones tipificadas en el artículo 21 serán sancionadas con las siguientes multas:

a) Infracciones leves, multa de 10.000 a 100.000 pesetas.

b) Infracciones graves, multa de 100.001 a 5.000.000 de pesetas.

c) Infracciones muy graves, multa de 5.000.001 a 25.000.000 de pesetas.

2. Las sanciones se impondrán atendiendo a su repercusión o su trascendencia por lo que respecta a la seguridad de las personas y bienes, así como al impacto ambiental y a las
circunstancias del responsable, su grado de culpa, reincidencia, participación y beneficios que hubiesen obtenido y demás criterios previstos en el artículo 131.3 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

3. Las sanciones impuestas por infracciones muy graves, una vez firmes, serán publicadas en la forma que se determine reglamentariamente.

23. Responsabilidad penal.

Cuando la infracción pudiera ser constitutiva de delito o falta, se dará traslado del tanto de culpa al Ministerio Fiscal, suspendiéndose la tramitación del procedimiento sancionador mientras la autoridad judicial no hubiera dictado sentencia firme o resolución que ponga fin al proceso. La sanción penal excluirá la imposición de sanción administrativa en los casos en que se aprecie la identidad del sujeto, del hecho y del fundamento. De no haberse estimado la existencia de delito o falta, el órgano competente continuará, en su caso, el expediente sancionador teniendo en cuenta los hechos declarados probados en la resolución firme del órgano judicial competente.

24. Prescripción de infracciones y sanciones.

1. Las infracciones administrativas contra lo dispuesto en la presente Ley prescribirán: en el plazo de cinco años las muy graves, en el de tres años las graves y en el de un año las leves.

2. Las sanciones impuestas por la comisión de faltas muy graves prescribirán a los tres años, en tanto que las impuestas por faltas graves o leves lo harán a los dos
años o al año, respectivamente. El plazo de prescripción de las infracciones comenzará a contarse desde el día en que la infracción se hubiera cometido o desde el día en que finalice la acción.

25.Competencia sancionadora.

Las Comunidades Autónomas serán competentes para instruir y resolver los expedientes sancionadores, así como para adoptar las medidas cautelares o provisionales destinadas a asegurar la eficacia de la resolución final que pudiera recaer.

DISPOSICIONES ADICIONALES

1ª. Clasificación urgente de las vías pecuarias no
clasificadas.

Las vías pecuarias no clasificadas conservan su condición originaria y deberán ser objeto de clasificación con carácter de urgencia.

2ª. Régimen arancelario de las inscripciones de vías pecuarias en el Registro de la Propiedad.

El régimen arancelario de las inscripciones que se practiquen en los Registros de la Propiedad de los bienes de dominio público a que se refiere esta Ley será determinado por Real Decreto, atendiendo al costo del servicio registral.

3ª. Régimen de las vías pecuarias que atraviesan las Reservas Naturales y los Parques.

1. El uso que se dé a las vías pecuarias o a los tramos de las mismas que atraviesen el terreno ocupado por un Parque o una Reserva Natural estará determinado por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y, además, en el caso de los Parques, por el Plan Rector de uso y gestión, aunque siempre se asegurará el mantenimiento de la integridad superficial de las vías, la idoneidad de los itinerarios, de los trazados, junto con la continuidad del tránsito ganadero y de los demás usos compatibles y
complementarios de aquél.

2. Lo establecido en el apartado anterior será también aplicable a los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales y a los Planes de uso y gestión de los Parques
Nacionales incluidos en la Red Estatal

DISPOSICIÓN TRANSITORIA
Única.

Las clasificaciones, deslindes, amojonamientos, expedientes sancionadores, expedientes de innecesariedad, enajenaciones, ocupaciones temporales y aprovechamientos que se encontraren en tramitación a la entrada en vigor de la presente Ley, se ajustarán a la normativa básica y requisitos establecidos en la misma.

DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Única.

Queda derogada la Ley 22/1974, de 27 de junio, de Vías Pecuarias, y el Real Decreto 2876/1978, de 3 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de las Vías Pecuarias, así como cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo establecido en esta Ley.

DISPOSICIONES FINALES

1ª. Aplicación de la Ley.

Son normas básicas, a los efectos de lo previsto en el artículo 149.1.23.ª de la Constitución los siguientes artículos y disposiciones:
artículos 1 a 7, apartados 1 a 3 y 7 del artículo 8,
artículos 10 a 17 y 19 a 25,
disposición adicional primera,
apartado 1 de la disposición adicional tercera,
disposición transitoria única y disposiciones finales primera y segunda.
Son normas de aplicación plena en todo el territorio nacional en virtud de lo dispuesto en los artículos 149.1.6.ª y 8.ª de la Constitución los siguientes artículos y disposiciones: apartados 4, 5 y 6 del artículo 8 y disposición adicional segunda.

2ª. Aplicación de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

En todo lo no previsto en el Título IV de la presente Ley será de aplicación el Título IX de la Ley 30/1992.

3ª. Desarrollo de la Ley.

Corresponde al Gobierno y a las Comunidades Autónomas, en el ámbito de sus respectivas competencias, dictar las disposiciones que sean precisas para el desarrollo de esta Ley.

4ª.Actualización de las sanciones.

El Gobierno, mediante Real Decreto, podrá actualizar la cuantía delas multas establecidas en esta Ley de acuerdo con las variaciones que experimente el índice de precios al consumo.

5ª. Entrada en vigor de la Ley.

La presente Ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».

DOCUMENTOS

COPILACION DE TODAS LAS LEYES Y ORDENANZAS DEL HONRADO CONCEJO DE LA MESTA GENERAL DE CASTILLA Y DE LEON QUE ANTIGUAMENTE SON HECHAS CON OTRAS SACADAS DE LOS LIBROS DEL CONCEJO CON TODAS LAS DECLARACIONES DE ELLAS

LEYES Y ORDENANZAS DEL HONRADO CONCEJO DE LA MESTA AÑO 1512

Esta joya bibliografica tiene la sig.755 de la Biblioteca Capitular de la Real Colegiata de San Isidoro, de León.Consta de 34 folios de 47 lineas 227x137 mm. de caja aracteres góticos sin fecha de impresión pero acordado el 30 de enero de 1512 en Siruela ,Badajoz.

 

 

--JLC--